• En el Foro Latinoamericano “Ciudades en Movimiento”, directivos y exdirectivos de TransMilenio expusieron los factores que sostienen un sistema integrado: institucionalidad, continuidad, calidad del servicio y sostenibilidad financiera. 
  • Se subrayó que el transporte público es un servicio público esencial que “mueve sueños” y conecta oportunidades: educación, salud, trabajo y vida cotidiana. 
  • El panel destacó cuatro aprendizajes transferibles: gobernanza y confianza con concesionarios; adaptación ante crisis y obras; innovación tecnológica y financiera; y captura de valor del suelo como herramienta para financiar ciudad y movilidad. 

Cancún, Quintana Roo, 13 de febrero de 2026.— Como parte del Foro Latinoamericano de Autoridades de Movilidad “Ciudades en Movimiento”, la Asociación Mexicana de Autoridades de Movilidad (AMAM) realizó la Sesión Magistral 4: “Éxitos y lecciones aprendidas hacia un sistema integrado de transporte. TransMilenio, 25 años”, un espacio que reunió a liderazgos históricos y actuales del sistema de transporte de Bogotá para compartir decisiones, aprendizajes y desafíos que pueden orientar la modernización del transporte público en México y América Latina. 

La sesión contó con la participación de Pedro Mauricio Gutiérrez Rodríguez, Subgerente General del Sistema Integrado de Transporte Público de Bogotá, TransMilenio; Fernando Páez Mendieta, exgerente de TransMilenio (2006–2011); y Felipe Ramírez Buitrago, exsecretario de Movilidad de Bogotá y exgerente de TransMilenio (2016–2022). La moderación estuvo a cargo de Adriana Lobo, Directora de presencia global y acción local en el World Resources Institute (WRI)

La conversación dejó un mensaje central: un sistema integrado no se construye solo con infraestructura. Requiere institucionalidad, continuidad, capacidad técnica, legitimidad social y un enfoque que entienda la movilidad como acceso a oportunidades. 

“No movemos buses: movemos sueños” 

En su intervención, Pedro Mauricio Gutiérrez planteó que los sistemas de transporte deben entenderse desde su función social y no únicamente desde lo operativo. 

“Hay que quitarse el paradigma de que los sistemas de transporte público son solo buses, son solo infraestructura. Nosotros lo que hacemos es mover sueños, conectar oportunidades”. 

Subrayó que TransMilenio es una empresa 100% pública que opera mediante un esquema concesional, y remarcó que el transporte público es un servicio público esencial, fundamento para su sostenibilidad y para la discusión sobre subsidios. 

“Sin este servicio público esencial, los ciudadanos no podrían conectarse con sus sueños y sus oportunidades: no podrían ir a estudiar, al médico, a trabajar, ni encontrarse con su familia”. 

De la autosostenibilidad al reto del subsidio: integración, costos y tiempos reales 

El panel repasó la evolución del sistema: de un modelo convencional fragmentado hacia un sistema troncal que después amplió su alcance con el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP). En ese recorrido, se reconoció que integrar y formalizar implica costos, riesgos y plazos que deben dimensionarse con realismo. 

Gutiérrez explicó que la transición hacia un sistema integrado, aunque necesaria para dar cobertura y calidad, transformó la estructura financiera y operativa. 

“Esa política pública no es gratis… ese reemplazo costó más de 2 mil millones de dólares… y esto cambió lo que antes se veía como autosostenibilidad hacia un sistema que hoy debe ser subsidiado cerca del 50%”. 

En ese sentido, se advirtió que la formalización puede ser un camino, pero no necesariamente el único. Lo crucial es que la ruta elegida sea técnicamente viable, financieramente sostenible y socialmente legítima

El transporte como “sistema circulatorio” de la ciudad 

A lo largo de la sesión, la moderación enfatizó una idea útil para la planeación pública: la movilidad funciona como el sistema circulatorio del cuerpo. Un sistema urbano necesita diferentes modos en el lugar correcto, con capacidad adecuada y con evolución constante. 

“Un sistema de ciudad necesita de verdad todos los tipos de transporte en su lugar correcto y una evolución”. 

Esta visión también permitió enmarcar un reto común en América Latina: evitar discusiones binarias (metro vs. BRT) y pasar a una lógica de red integrada, intermodal y centrada en la experiencia del usuario. 

Captura de valor del suelo: financiar movilidad haciendo ciudad 

Uno de los mensajes más contundentes fue la necesidad de expandir la visión financiera de los sistemas de transporte, aprovechando su capacidad para ordenar territorio y detonar desarrollo urbano. 

Gutiérrez sostuvo que el transporte no solo mueve personas: también puede habilitar proyectos urbanos y capturar parte del valor que genera la infraestructura. 

“Estamos parados sobre lingotes de oro… y tenemos que hacer que, con gobernanza, podamos sacar realmente esa captura del valor del suelo”. 

Se explicó que, mediante instrumentos de renovación urbana y áreas de integración multimodal, es posible acercar vivienda, servicios y empleo al transporte, reducir la “última milla”, mejorar productividad urbana y fortalecer ingresos para el sistema a través de proyectos colaterales y desarrollos inmobiliarios. 

Resiliencia ante crisis: pandemia, estallido social y continuidad operativa 

Felipe Ramírez Buitrago compartió que la operación del sistema enfrentó retos excepcionales en su periodo: pandemia, choque financiero y el impacto del estallido social, con destrucción masiva de infraestructura de recaudo. 

“El estallido social destruyó el 80% de la infraestructura de recaudo del sistema… perder el sistema de transporte es perder el bien estratégico más importante de una ciudad”. 

Subrayó que, en contextos de crisis, la prioridad es mantener la continuidad del servicio y proteger el transporte como infraestructura social crítica, mientras se sigue avanzando en transformación tecnológica e integración modal. 

Institucionalidad y continuidad: el desafío político de sostener la transformación 

Fernando Páez Mendieta destacó que uno de los retos de fondo en TransMilenio ha sido sostener el crecimiento del sistema y recuperar la confianza ciudadana, particularmente cuando el debate público y político tiende a polarizar soluciones. 

“TransMilenio es víctima de su éxito… alta ocupación, protestas permanentes… y un reto tremendo: enamorar nuevamente a los bogotanos del sistema”. 

También señaló que la continuidad institucional es determinante para la evolución del transporte, especialmente cuando conviven cambios de prioridades y tensiones entre proyectos. 

Cuatro lecciones transferibles para México y la región 

Al cierre, el panel sintetizó aprendizajes que pueden guiar a autoridades de movilidad en América Latina: 

  1. Gobernanza y confianza: trabajar con concesionarios desde una lógica colaborativa y con reglas claras. 
  1. Adaptación: responder a obras, crisis y cambios urbanos sin perder calidad ni confiabilidad del servicio. 
  1. Innovación: tecnológica, operativa y financiera, con decisiones basadas en datos. 
  1. Institucionalidad y capacidades: continuidad, equipos técnicos sólidos y cultura organizacional para sostener la transformación más allá de ciclos políticos. 

Sobre el Foro Latinoamericano de Autoridades de Movilidad “Ciudades en Movimiento” 

El Foro “Ciudades en Movimiento” es un espacio impulsado por la AMAM para fortalecer la toma de decisiones públicas mediante cooperación regional, intercambio técnico y aprendizaje aplicado. Su agenda integra sesiones magistrales, paneles y mesas de trabajo sobre gobernanza, financiamiento, integración de sistemas, seguridad vial, innovación tecnológica, perspectiva de género y descarbonización del transporte. 

Con este encuentro, la AMAM reafirma su compromiso de consolidar una comunidad de práctica regional que acelere la transformación de los sistemas de transporte hacia modelos más humanos, eficientes, seguros e integrados.