• Carmenza Saldías Barreneche planteó que la movilidad debe diseñarse con prioridad para peatones y transporte público, bajo un modelo de ciudad policéntrica y de proximidad. 
  • La ponente sostuvo que el uso y la valorización del suelo constituyen la principal fuente de financiamiento para infraestructura de movilidad urbana. 
  • La sesión, moderada por Héctor Sánchez Tirado, abordó seguridad vial, intermodalidad, equidad en la inversión pública y captura de valor como ejes estructurales del desarrollo urbano. 

Cancún, 12 de febrero de 2026. En el marco del Foro Latinoamericano de Autoridades de Movilidad “Ciudades en Movimiento”, la conferencia magistral impartida por Carmenza Saldías Barreneche colocó en el centro del debate una reflexión estructural: la movilidad no es un asunto de obras aisladas ni de vehículos, sino de modelo de ciudad, de justicia territorial y de bienestar colectivo. La sesión fue moderada por Héctor Sánchez Tirado, Director General del Instituto de Planeación para el Desarrollo Urbano de Benito Juárez, quien condujo el diálogo con énfasis en el diagnóstico urbano y la equidad en la inversión pública. 

Desde el inicio, la ponente cuestionó las inercias históricas de planeación: “Hacemos vías enormes entre un pueblo y otro, entre una ciudad y municipios vecinos, unas vías con unas especificaciones técnicas sin andén, y el campesino que ayer iba de un pueblo al otro caminando ahora tiene que torear los camiones y los carros porque no le hacemos un andén siquiera a las obras de infraestructura entre ciudades”. Con tono crítico, añadió: “¿De veras en el siglo XXI vamos a seguir construyendo así?”. 

Redefinir la pirámide de la movilidad 

Carmenza Saldías planteó la necesidad de un cambio profundo en la jerarquía de la movilidad. “La prioridad es distinta. ¿Quiénes son la prioridad? Los peatones, los peatones son lo más importante en la movilidad”. A continuación, argumentó que la planeación debe responder a la estructura real de los viajes y no a supuestos históricos centrados en el automóvil. 

Compartió datos de Bogotá para ilustrar su punto: “En Bogotá en el año 2023 el transporte público es el 35% de los viajes, a pie el 28%, casi 30% de los viajes. Es que dos tercios de la movilidad de la ciudad es a pie o en transporte público”. Frente a ello, cuestionó la desproporción en la asignación presupuestal: “Cuando lo que le tengo que apostar es a eso, al transporte público y a los andenes”. 

La crítica al modelo centrado en el automóvil fue directa: “¿Por qué tuvimos vías para los carros particulares si no tenemos transporte público? ¿Por qué al transporte público le dejamos lo más residual cuando es lo único que tiene la gente que no puede tener carro?”. Y agregó con claridad conceptual: “Una sociedad del siglo XXI dice: ‘Como usted no tiene carro particular, yo le doy el mejor transporte público para que usted vaya como un rey’”. 

Seguridad vial, educación y cultura urbana 

Uno de los momentos más contundentes de la conferencia fue el abordaje del tema de la seguridad vial. Al referirse a las cifras globales de siniestralidad, señaló: “Estamos hablando de que puede haber cincuenta millones de heridos por carros. El problema no son sólo los carros, es la insensatez y la insensibilidad de la gente cuando coge un carro”. 

Lejos de reducir el debate a infraestructura o control de velocidad, enfatizó la dimensión cultural: “Eso no se resuelve sólo reduciendo la velocidad, eso se resuelve educando a la gente, educándole en el valor de la vida”. En ese sentido, sostuvo que la movilidad es también un asunto de ética pública y formación ciudadana. 

Asimismo, introdujo una perspectiva de género en la planeación: “Los movimientos de las mujeres en las ciudades no son iguales a los de los hombres. Si yo no tengo en cuenta eso, estoy diseñando una ciudad que no responde a la realidad”. Para la ponente, entender los patrones diferenciados de movilidad es condición indispensable para una política pública justa. 

Ciudad policéntrica y proximidad 

La propuesta de ciudad policéntrica fue otro eje central. “La ciudad de los 15 minutos ya no requiere que todo el mundo vaya al centro todos los días. Desarrollo en torno a cada barrio los servicios básicos de gobierno, educación, salud, comercio. La gente no tiene que ir al centro a hacer vueltas básicas”. 

Planteó que la fragmentación del tráfico no se logra ampliando carriles, sino redistribuyendo servicios: “¿Cómo fragmentar el trancón? ¿Hago una vía de 18 carriles? No. Redistribuyan los servicios por toda la ciudad”. Desde su perspectiva, la movilidad sostenible implica reducir la necesidad de desplazamiento obligatorio. 

Integración, intermodalidad y última milla 

Saldías subrayó la importancia de la intermodalidad y la conexión territorial: “La ciudad es desde el centro hasta la última milla. La gente que vive en la periferia también tiene derecho”. Criticó la desconexión entre sistemas de transporte: “¿Cómo es posible que el tren no llegue al aeropuerto? La multimodalidad es parte de un mundo complejo y resolverla es clave”. 

La integralidad, explicó, no se limita a trazar líneas rectas: “No es la línea recta. Es cómo implanto la obra en un contexto, respetando lo que hay por respetar, potenciando lo que hay por potenciar”. Integrar movilidad con redes de agua, drenaje pluvial y servicios públicos es, en su visión, condición para evitar inversiones efímeras: “¿Hago obras para que duren hasta el próximo aguacero?”. 

Movilidad, economía y felicidad 

En el tramo final de su intervención, la ponente articuló movilidad y desarrollo económico con una tesis contundente: “La rentabilidad de la movilidad no es para quienes operan el sistema, es para la ciudad”. Añadió que la verdadera medición del éxito urbano no es sólo financiera: “La felicidad no tiene precio y la vida no tiene precio”. 

Advirtió que el debate no debe reducirse a la utilidad operativa: “No tengo que pensar en la movilidad que es rentable para el operador, sino en la que es rentable para la ciudad”. En ese sentido, sostuvo que una mala movilidad genera costos sociales invisibles: tiempo perdido, desgaste físico, desmotivación y pérdida de calidad de vida. 

Uso del suelo como fuente de financiamiento 

Uno de los aportes más relevantes fue su exposición sobre financiamiento urbano. “La fuente de riqueza de la ciudad es el uso del suelo”. Explicó que cada intervención en infraestructura genera valorización que puede y debe capturarse para reinvertirse en la ciudad: “Cada que ustedes piensen en cómo financiar una movilidad sostenible, piensen en qué áreas de la ciudad van a ser modificadas por la obra. Ahí está la plata”. 

Relató la experiencia de Bogotá, donde la actualización catastral y los instrumentos de gestión del suelo permitieron financiar infraestructura durante décadas: “La plata siempre está. El problema es cómo la aprovecho, cómo la uso de la mejor manera para hacer mejores ciudades”. 

Cierre y reflexiones del moderador 

Al cierre de la sesión, Héctor Sánchez Tirado, Director General del Instituto de Planeación para el Desarrollo Urbano de Benito Juárez, destacó la profundidad de los planteamientos. Señaló que una de las ideas centrales fue “identificar y diagnosticar la ciudad para poder intervenirla”, subrayando que intervenir con información desactualizada equivale a “operar con una radiografía de hace veinte años”. 

También retomó la reflexión sobre equidad en la inversión pública: “¿Para quién se está invirtiendo y qué montos se están destinando en las diferentes modalidades de transporte?”. Asimismo, consideró innovadora la propuesta de financiar la ciudad a través del uso del suelo, invitando a las autoridades presentes a analizar estos instrumentos en sus respectivos contextos. 

La ceremonia concluyó con la entrega de un reconocimiento a la ponente magistral, reiterando el agradecimiento por una conferencia que integró finanzas, economía y transporte para el desarrollo regional. 

Sobre el Foro 

El Foro Latinoamericano de Autoridades de Movilidad “Ciudades en Movimiento”, organizado por la Asociación Mexicana de Autoridades de Movilidad (AMAM), reúne a autoridades federales, estatales y municipales, organismos internacionales, banca de desarrollo, industria y especialistas para intercambiar experiencias, fortalecer capacidades institucionales y avanzar en la implementación de políticas públicas de movilidad sostenible. 

Durante las jornadas del 12 y 13 de febrero se abordaron, además de las conferencias magistrales, temas como cadena de valor y electromovilidad, financiamiento estructurado de sistemas masivos, planeación urbana integral, seguridad vial y articulación interinstitucional. Desde la perspectiva de la AMAM, estos espacios consolidan una red de colaboración técnica orientada a garantizar el derecho a la movilidad con enfoque de equidad, sostenibilidad y desarrollo territorial. 

Con esta conferencia magistral, el Foro reafirmó que la movilidad del siglo XXI no puede pensarse sólo como infraestructura de transporte, sino como política integral de ciudad, cohesión social y bienestar colectivo.